La rosa es la flor más bella y preferida por la humanidad y la más cultivada. Existen más de 30 mil variedades pero solo están a la venta entre 2 mil y 3 mil. A lo largo de la historia, la rosa ha sido sometida a una intensa selección e hibridaciones con el objetivo de crear nuevas variedades y formas por lo que es la planta más trabajada que existe.
Es por ello que la rosa es apreciada, admirada por sus colores, perfumes, detalles evocadores y es utilizada para la elaboración de costosos perfumes.
Los historiadores de la rosa o rosales las clasifican, desde el punto de vista jardinero, en tres grupos: especies silvestres de rosas que son las que existen en la naturaleza; rosales antiguos que son rosas anteriores a 1,867; y rosales modernos que son las posteriores al año 1867.
ESPECIES SILVESTRES (ROSAL SILVESTRE)
Estas especies crecen en la naturaleza y de ellas descienden todas las demás rosas. Entre las más difundidas se encuentran la banksiae, canina, centifolia, damascena, eglanteria, gallica, pimpinellifolia, rugosa y virginiana.
ESPECIES ANTIGUAS (ROSALES ANTIGUOS)
Estás variedades existían antes de 1.867, año en el que apareció el primer Híbrido de Té ('La France'). Son poco conocidos por el gran público. Se caracterizan por ser increíblemente fuertes y robustos. No requieren de muchos cuidados y tienen menos problemas de plagas y enfermedades. Entre ellos tenemos alba, borbonianos, centifolia, china, damascenos, gallica, híbrido perpetuo, musgoso, noisettanos, portland, té, sempervirens, entre otros.
ROSALES MODERNOS
Esta especie es la más popular en la actualidad y existe un mayor número de variedades. Más del 95 % de los rosales que se plantan son rosales modernos. Estos son arbustivos, híbrido de té, floribunda, glandiflora, polyantha, trepadores, sarmentosos, miniatura, tapizantes.
El Rosal silvestre se cultiva para formar un tronco, y luego se le injerta a cierta altura (entre 0,5 y 1 m.) una yema de alguna variedad de Rosal de los tipos anteriores (Híbrido de Té, Floribunda o Miniatura).
En 2 ó 3 años se convierten en pequeños árboles de rosas y logran un gran efecto, tanto aislados como en grupos, en praderas, en el centro de un círculo de rosales y a lo largo de paseos.
Son muy decorativos, tanto aislados, como en grupos o alineados a cada lado de un camino. También se cultivan mucho en macetones y jardineras.

